El Aura Humana

El aura es un campo energético de radiación luminosa multicolor que rodea a las personas o a los objetos como un halo y que sería invisible para la gran mayoría de los seres humanos.

A través del aura, que es un campo de energía que emanamos, podemos saber tanto cuestiones materiales como espirituales, porque el aura está dividida en siete capas relacionadas directamente con los siete chakras.

Cada una de estas capas puede tener uno de los once colores del aura. Aquel color que se repita más, será nuestro color básico. Nuestro color básico es permanente en nuestra vida y sólo muta en circunstancias muy específicas. El color básico nos habla de nuestras cualidades más positivas y nuestras cualidades más negativas y deberíamos tenerlo presente por lo tanto en nuestras relaciones con los demás.

Nuestra aura puede estar irradiando otros colores, al margen del básico. Estos colores secundarios nos dan una pista sobre nuestro estado interior momentáneo, o una etapa determinada de nuestra vida. Así podemos saber por ejemplo, cómo estamos reaccionando ante algún acontecimiento y como nos afecta aquello que más nos inquieta.

El aura es la fuente energética que todos poseemos desde el día de nacimiento y nos acompañará hasta el día de nuestra muerte, y es una parte fundamental del auto conocimiento para nuestro desarrollo personal.

 

A través del aura, podemos tener una idea de nuestro verdadero estado interior.

 

Esta radiación, no tiene color único, y dependiendo del estado emocional, espiritual y de salud en que nos encontremos, el aura puede cambiar su color, demostrando también ser una herramienta útil en el diagnóstico y curación de enfermedades.

Existe un método para ver el aura mediante el uso de una placa fotográfica en un laboratorio electro-terapéutico en el cual quedan expuestas las radiaciones emitidas por el cuerpo, como una especial de fotografía de nuestro campo electromagnético.

 

Quieres intentar ver tu aura?

 

Prueba el siguiente método:

Ponte de pie, junto a una pared blanca. haz un punto diminuto a la altura de tus ojos y mirando hacia él, básicamente, con la nariz pegada a la pared, respira profundamente y no pienses en nada, relájate y concéntrate sólo en el punto, permanece así por unos minutos, al cabo de un rato, deberías poder visualizar a tu alrededor el reflejo de tu aura. La primera vez, casi nunca funciona, pero si lo intentas repetidamente, lo conseguirás.

Aprender a ver el aura nos puede ayudar a comprendernos mejor y procurarnos una mayor felicidad en nuestra vida.

El aura y los chakras son dos maneras de expresar la presencia de las energías cromáticas, dentro del cuerpo y a su alrededor.

 

Mientras el aura refleja la luz hacia el exterior

los chakras lo hacen hacia el interior del cuerpo físico.

 

Colores del Aura

El número de matices, tintes y tonos de un color es infinito, como lo son los diferentes aspectos mentales, emocionales, físicos y de la salud espiritual que aparecen en el aura en forma de colores. El color del aura influye en la forma en que las demás personas nos ven y su percepción acerca de nosotros mismos.

En nuestro mundo el aura de la naturaleza es considerada una sinfonía de color que  se expresa en emanaciones de diversos rayos de luz. Ya sea que se trate de los delicados tonos de una alborada o de los vividos matices del crepúsculo, de los tonos maravillosos del arcoíris, o de la suave intensidad del sol de mediodía en verano.

En términos del cosmos, el aura de los planetas del sistema solar se basa en la misma expresión de color, en cuanto al simbolismo de sus tonos, que la del aura humana. Marte emite un aura roja; Venus, verde, al igual que la Tierra; Júpiter, el planeta regio o afortunado, exhibe un aura violeta, mientras que Mercurio, vibra en Índigo. Es indiscutible el principio de correspondencia: “Como es arriba, es abajo y viceversa”.

 

Los rayos del aura y todos los fenómenos del universo, son manifestaciones de diferentes frecuencias de vibración.

 

La ciencia admite la existencia de muchos rayos invisibles para la vista física normal, como es el caso del rayo ultravioleta o el infrarrojo.

Los rayos del aura y sus colores son una realidad científica y espiritual, no es necesario tener una fe ciega en este tema.

La ciencia nos enseña que el Sol emite fuertes rayos vibratorios o longitudes de onda de luz, denominados los siete colores vibratorios principales, de los cuales brotan los siete tipos básicos de mentalidades y temperamentos humanos:

Violeta: Fuerza espiritual
Índigo: Intuición
Azul: Inspiración
Verde: Energía
Amarillo: Sabiduría
Anaranjado: Salud
Rojo: Vida

Para poder desarrollar el Plan Divino, contamos con siete cuerpos que son siete expresiones diferentes de nuestro Ser. Estos siete cuerpos especiales corresponde a un chakra determinado. Siete chakras en cada uno de nosotros determinan nuestro nivel espiritual y la disposición de ciertas capacidades sobrenaturales. Por eso los cuerpos energéticos también son siete.

Sin embargo, hasta que no desarrollemos mediante la práctica espiritual los chakras, no podremos aprovechar los chakras, ni los cuerpos especiales del ser humano.

 

Cuerpos del Ser Humano

Los 7 cuerpos del ser Humano en orden por su densidad o materialidad son:

1.- Físico.
2.- Etérico.
3.- Astral.
4.- Mental.
5.- Causal.
6.- Alma.
7.- Espíritu.

Cada uno de estos cuerpos tiene una función específica para ayudarnos en nuestro sendero de vida. Explicaremos en otra publicación como funcionan cada uno de ellos.

El cuerpo etérico, es el que le sigue en densidad al cuerpo físico. Este cuerpo es de muy alta vibración y es el único que permanece junto al cuerpo del alma.

El cuerpo etérico lleva grabado el plan divino y todo lo que hicimos en nuestras vida. Está continuamente registrando absolutamente todo, y nada se le escapa o se le olvida. Este cuerpo también se le conoce como “Aura Humana”.

 

Entidades Negativas del Astral

 

En el plano Astral existen Entidades Astrales Parasitarias, son como vampiros psíquicos que están succionando la energía vital del huésped, igualmente sus emociones y hasta su parte física enfermando a la persona.

Estas entidades astrales son maléficas y parasitarias, ya que nos impiden disponer de nuestra energía y realizarnos espiritualmente. También alteran nuestros planes incluso hasta el destino nuestro puede ser alterado por esas poderosas influencias, causando o una muerte prematura o una vida demasiado prolongada, y así impedir nuestra partida en el momento que nos corresponda.

Nuestro cuerpo energético puede sufrir infecciones causadas por diversos Micro-Organismos Astrales, los cuales se nutren de nuestra energía vital. Este tipo de parásito astral se puede localizar en diversas zonas de nuestro cuerpo energético, en los chacras o el espacio energético que envuelve a los órganos. Si estas infecciones no son tratadas a nivel astral desde su inicio, terminarán manifestándose físicamente.

 

Sanación o Liberación del Cuerpo Astral

 

Podemos, por métodos espirituales, cambiar a voluntad el color de nuestra aura, para hacernos más atractivos a los demás, sanar alguna enfermedad, cambiar nuestro estado mental, o proyectarnos a los demás de una forma mas positiva.

Una limpieza de aura consiste en un proceso de trasmutación alquímica en los colores de todas las capas del aura mediante ejercicios espirituales de purificación. Para ello es necesario saber como utilizar nuestros cinco sentidos y los cinco elementos: agua, tierra, aire, fuego y éter.

En Espacio Místico te ofrecemos entre nuestros servicios, la terapia de Limpieza de Aura que consiste en un proceso de trasmutación de los colores en las capas del aura, mediante procesos de purificación. Estamos en la capacidad de enseñarte a conectar con los cinco elementos: agua, tierra, aire, fuego y éter, al igual que el uso de herramientas de auto-sanación.

 

El ser humano tiene 7 cuerpos

y cada uno corresponde a un plano determinado de la realidad.

 

El Misticismo de los Objetos

La tierra representa “La Materia”, su importancia es tan grande que nuestro planeta recibe su nombre “La Tierra”. Su fuerza es tal que atrae todo hacia ella haciendo que todo le pertenezca.

Este elemento representa lo sólido, lo estable, la seguridad, el equilibrio y le protección. La naturaleza tiene fuerzas invisibles que debemos aprender a usar y sentir la conexión mística que nos une con ella.

Trabajar con la tierra implica tener paciencia para esperar tranquilamente el momento en el que las cosas surjan. Cuando usamos los elementos de la tierra estamos sembrando en nuestro interior dentro de un espacio fértil, pacífico, seguro que crecerá dentro de nuestra alma.

Cuando caminamos, comemos, trabajamos, cuidamos nuestras plantas, leemos un libro, hacemos un cheque, estamos en con contacto con el elemento Tierra.

Diariamente consumimos alimentos provenientes de la tierra, nos nutrimos de ella para recibir la energía que necesita nuestro cuerpo para vivir. El cuerpo espiritual también necesita ser alimentado y la tierra nos brinda sus piedras, cristales, rocas, árboles y plantas para nuestro crecimiento místico.

La tierra representa lo sólido, lo estable, la seguridad, el equilibrio y la protección. La naturaleza tiene fuerzas invisibles y debemos aprender a conectarnos con estas energías.

La mente muchas veces se convierte en un oasis lleno de confusión, acelerado con la rapidez y exigencias de la vida actual. El mundo espiritual es para el alma como un lugar, al cual poder acudir cada vez que necesitemos un poco de seguridad, alimento y estabilidad.

Al ser el elemento tierra de carácter físico, nos proporciona una sensación de conexión a lo sagrado mucho mas tangible. Caminar un rato descalzos en el jardín, la arena de la playa, o en su defecto sobre el piso de nuestro hogar resultan ser muy benéficos para el cuerpo. Abrazar un árbol, alimentarnos con vegetales y frutas no procesadas por el hombre, beber infusiones de hierbas naturales, endulzar con miel, todas estas actividades nos ayudarán a conectarnos con esta energía pura de forma natural.

Incontables civilizaciones involucran el elemento tierra en sus rituales, logrando crear amuletos. Estos son objetos místicos representativos que nos ayudan alcanzar prosperidad, estabilidad, fertilidad y protección. Es en este punto donde el simbolismo queda aliado al fruto de la tierra.

En la antigüedad los reyes usaban piedras preciosas, accesorios elaborados con metales, imágenes esculpidas o talladas, y amuletos con fines espirituales para protegerse de las enfermedades, la miseria o la brujería. Los egipcios usaban collares, los judíos el pergamino, los cristianos el pez, los católicos la cruz, símbolos que usaban para alejarse de las desgracias, el caos y los malos espíritus.

El ser humano ha creado amuletos y talismanes, como objetos especialmente programados para determinados fines. Sus figuras enigmáticas resultan misteriosas pero tienen una gran significado emblemático, por su gran riqueza interpretativa y su poder simbólica.

Hoy en día las piedras, los cristales, los metales, y los símbolos tallados en diferentes materiales, son usados caprichosamente como elementos decorativos para el hombre. Por lo general, las personas desconocen los beneficios místicos de estos objetos y el poder simbólico que encierran misteriosamente.

Las virtudes de los amuletos son muy variadas, atraen siempre la buena ventura y se cree que salvan a su portador de experimentar alguna desgracia o padecer alguna enfermedad.

Algunas creencias sobre talismanes afirman que solo hacen efecto cuando los llevan sus legítimos dueños. Se incrementan su poder cuando los usan determinadas personas para los fines adecuados y en el momento que les conviene usarlos.

En Espacio Místico puedes descubrir y experimentar las cualidades y atributos de los objetos que consideramos sagrados dentro de nuestra fe católica, encontrando el ideal para ti. Sabemos que los estos objetos funcionan con la bendición de nuestra iglesia y se vuelven místicos cuando las energías del elemento tierra fluyen en dirección correcta del Padre Celestial en concordancia con nuestra fe.

Conquista junto a nosotros el mundo terrenal, experimentando el poder que encierran estas protecciones y explorando al máximo su energía espiritual.

 

Somos Polvo de Estrellas, porque de eso esta hecha nuestra materia.

Sin duda somos hijos del Padre Celestial, porque estamos hechos por el.

El Misticismo del Éter

El Éter se define como “La Quinta esencia” es lo más puro, más fino y genuino de alguna cosa. Aquello que constituye la naturaleza de las cosas, lo permanente e invariable de ellas. El quinto elemento que consideraba la filosofía antigua en la composición del universo, especie de éter sutil y purísimo, cuyo movimiento propio era el circular y del cual estaban formados los cuerpos celestes.

Aristóteles trató el Éter como la sustancia más fina que llenaba el espacio. Un quinto elemento en la línea de: Aire, Agua, Fuego y Tierra. Basándose en el principio de que la naturaleza detestaba el vacío. Así pues, el Éter pasó a ser conocido como la “Quinta Esencia”.

El concepto científico de Éter puede hallarse en el pensamiento Renacentista. Espinoza con la sustancia “uno y todo” y Descartes con la noción de una ocupación del espacio en forma de vórtice.

Los pensamientos sistemáticos renacentistas sobre el éter eran diferentes pero comparten el concepto de una sustancia imponderable que anima toda la realidad física, y son precursores de las teorías modernas de un Éter dinámico. Se sugirió que el Éter era “más sutil que la luz”, y se continua con la visión del siglo III sobre las propiedades presentes, absolutas, eternas, y no materiales de esta sustancia sutil.

Una sustancia material más sutil que los cuerpos visibles, que existe en aquellas partes del espacio que están aparentemente vacías, es el concepto de éter escrito por J.C. Maxwell para la Enciclopedia Británica

El desarrollo científico moderno sobre las teorías del Éter apunta hacia el concepto de un medio de energía sin masa. La sutileza del éter resulta de su propiedad de poseer cuerpo con ausencia de masa, y la invisibilidad de su naturaleza oscura.

El concepto de Einstein de un Éter Gravitacional tiene todas las características de un éter oscuro que dota el espacio de propiedades físicas, y que no es mecánico, es decir, está en un estado de movimiento constante.

Einstein y Stern propusieron por primera vez la noción de un baño de calor cósmico cuya función correspondía a su concepto de Energía de Punto Cero, que llena el espacio.

El éter tiene definiciones, de la física y química. Desde el punto de vista místico, que no contradice el primero; el éter es el espíritu, la esencia del ser, de la vida, la energía, y esta integrada en un chakra.

El chakra de la garganta es el cuerpo en esencia porque es la sede del éter, así como en la coronilla de la cabeza se manifiesta el espíritu, y en el centro de las cejas es la sede del alma o la mente.

Del éter nacen los cuatro elementos inferiores, una modificación del éter básico son: el aire, el fuego, el agua y la tierra. Estos elementos tienen su sede en los cuatro chakras inferiores.

Cuando el éter se combina con el aire surge el deseo, cuando el éter se combina con el fuego surge la ira, cuando el éter se combina con el agua surge el afecto, cuando el éter se combina con la tierra surge el temor. El éter es substancia extremadamente ligera que ocupa todos los espacios vacíos como un fluido.

Para algunos alquimistas el éter era la quinta esencia o quinto nivel de vibración, dado que los diferentes niveles de conciencia son, la fuerza de la vida vibrando en diferentes frecuencias y pasar de un nivel a otro es simplemente cambiar la tasa de vibración.

En un aspecto  astrológico, el éter es la esencia del todo, de todo lo que existe, la materia prima esencia del Universo, todo es construido de éter y así mismo todo vuelve a ser éter, su manifestación está plasmada en absolutamente tod

Es como el manto en el que se expresa la creación, desde el Macrocosmos hasta el átomo, es el escenario donde actúan los actores y al mismo tiempo la creación y quien lo presencia, es decir es todo.

La primera manifestación de Dios es el éter, y en él se plasma la creación de galaxias, estrellas, planetas, etc.

El éter es el Alfa y el Omega, el fin y la finalidad.

La energía del éter es la fuerza que fluye constantemente desde las profundidades del Universo, uniendo al hombre a la Creación.

En nuestro cuerpo el éter tiene su asiento en nuestra energía y es vital el aprender a darle sabio uso para empezar a sintonizarnos con el cosmos.

En Espacio Místico te enseñaremos a descubrir como cuidar tu cuerpo etérico, y como conectarte con el Universo mediante experiencias maravillosas llenas de misticismo.

Seamos grandes!

 

El Misticismo de las Velas

En la mayoría de las religiones, el fuego simboliza el espíritu y sus pasiones. Es “La Energía” que lo transforma todo, aunque algunos creen que es una fuerza destructora, simplemente su finalidad es de purificar e iluminar.

El Fuego, es de origen terrenal con destino celestial. Nace en la tierra y se eleva a los cielos, purifica, absorbe y penetra todo lo que toca a su paso.

Desde un punto de vista astronómico nuestro planeta entero gira al rededor del Sol, por lo tanto todos los seres humanos estamos girando al rededor del fuego continuamente. Distintas religiones adoran al Sol, siendo el Astro Rey un Dios sustentador y sostenedor de vida.

Cuando no existía la electricidad, nuestros antepasados dependían de la luz del fuego para iluminar y mantener el calor durante los largos inviernos. Podemos darnos cuenta de la poderosa influencia que ejerce el fuego sobre todos nosotros, cuando nos sentamos reunidos alrededor de una fogata.

Esta misma magia ocurre al encender velas. El fuego es mágico, sólo con encenderlas ya nos sentimos experimentando un momento especial, creando un ambiente misterioso, Las velas son muy útiles para iniciar una ceremonia o un ritual, siendo muy atractivas al espíritu ya que algo nos arrastra a mirarlas. La vela que se enciende para la meditación, es una valiosa herramienta para nosotros.

La luz de la vela es hipnótica, nos ayuda a concentrar nuestra atención en la llama, o en las gotas de cera fundida que caen por la vela formando imágenes. En las velas perfumadas, se liberan aromas que nos rodea de una atmósfera de misticismo.

La vela cuando se utilice para un ritual, debe encenderse con un fósforo o del fuego de otra vela encendida a la que queramos darle continuación a su luz.

Es muy conveniente a la hora de hacer un ritual tener en cuenta también las fases de la Luna, ya que su luz es el reflejo de la luz solar.

En luna llena el poder de la vela podría ser mayor, por lo que podemos colocarla frente a un espejo para duplicar su fuerza.

Al encender la luz aconsejamos decir los deseos en voz alta, ya que activaremos su poder con la vibración del sonido de nuestra voz. Fijemos nuestra vista en el fuego y hagamos una fuerte conexión entre la luz de la vela y nuestra luz interna.

Por lo general debemos dejar que la llama se extinga sola consumiendo la vela completamente, pero en caso contrario no debe apagarse soplando ya que dispersaríamos la energía concentrada. Para apagar el fuego adecuadamente es recomendable comprimir la mecha para lo cual podemos utilizar un pequeño vaso, copa de cristal o mental. Si es necesario apagar la vela, da las gracias en voz alta, por la energía prestada por el universo, y vuelva a prenderla cuando puedas. Es importante dejar que las velas ardan por completo, esto dará un sentido de cumplimiento y cierre del ritual.

En los rituales con velas es muy importante tener en cuenta cual es el color que se utiliza y destinar su luz para el fin que corresponde según sea el caso.

Amarillo: Iluminación, sabiduría, riqueza, abundancia, triunfo.

Rosado: ternura, paz, calma, amistad, romanticismo, noviazgo.

Blanco: devoción, salud, pureza, resurrección, imaginación, intuición.

Verde: concentración, verdad, prosperidad, fertilidad, suerte.

Rojo: amor, pasión, belleza, inspiración, conquista.

Violeta: misericordia, compasión y trasmutación.

Azul: equilibrio, poder espiritual, meditación, respiración.

En rituales místicos no debemos usar nunca velas de color negro, especialmente porque abren portales fantasmales y son usadas para llamar y atraer energías negativas del bajo astral. Hay que cuidar mucho este punto porque puede ser muy peligroso, incluso para quien ha prendido la vela.

El incienso puede formar parte del ritual, con aromas especiales como: ámbar, rosa miel, jazmín, sándalo, mandarina, lavanda o limón. Esto te ayudará a dar un ambiente espiritual más intenso.

Puedes vestir tus velas al ungirlas con esencias para limpiarlas y consagrarlas. Se hace tomando un poco de esencia con la yema de los dedos y esparciéndola desde la base hasta donde comienza el pabilo, mientras se piensa en el propósito para el que se usará su luz.
Para ungir la vela puedes usar cualquier tipo de esencia, pero es recomendable usar la esencia apropiada según el tipo de rito místico que se va a realizar, para incrementar su poder.

Los rituales con velas más poderosos, son los que se realizan en fechas importantes relacionadas con la posición del Sol: Los equinoccios y los solsticios. Los equinoccios ocurre dos veces por año: el 20 o 21 de marzo y el 22 o 23 de septiembre de cada año, épocas en que los dos polos de la Tierra se encuentran a igual distancia del Sol, cayendo la luz solar por igual en ambos hemisferios. En los equinoccios los días tienen una duración igual a la de las noches en todos los lugares de la Tierra. En los solsticios que también ocurren dos veces por año, en las fechas 20 o el 21 de junio y el 21 o el 22 de diciembre de cada año, la duración del día o de la noche también son exactamente iguales. En los días de solsticio, la duración del día y la altitud del Sol al mediodía, son máximas en el solsticio de verano y mínimas en el solsticio de invierno, comparadas con cualquier otro día del año.

La mayoría de las culturas antiguas celebraban festivales conmemorativas a los solsticios, adorando al sol y la celebrando las cosechas. Son días claves y de gran importancia mística para los rituales de fuego, ya que el Sol es el protagonista más importante. Hoy en día la herramienta más usada para celebrar esas fiestas son las velas, usando las de color amarillo especialmente para hacer la representación del sol. También se usan velas de color naranja en el solsticio de diciembre, acompañándola con esencias, colonias y jabones de mandarina para conmemorar en esta fecha el día del espíritu de la navidad.

En espacio místico usamos el poder de las velas, durante estas fechas haciendo actividades especiales para llamar la abundancia y la prosperidad, y colmarnos de la energía que sustenta la vida en la tierra.

También puedes realizar limpiezas de aura y terapias de sanación usando el poder de las velas y su fuego como energía de purificación. Cada ser vivo tiene su propia luz, que es invisible o imperceptible por los ojos físicos. Es la piel del alma, que proyectamos espiritualmente a través del estado del aura, según tengamos la luz del aura podemos tener una idea de nuestro verdadero estado interior. El aura es la fuente energética que todos poseemos desde el día de nacimiento y nos acompañará hasta el día de nuestra muerte, y es una parte fundamental del auto conocimiento para nuestro desarrollo personal. Esta radiación, no tiene un único color, y dependiendo del estado en que nos encontremos: emocional, espiritual y de salud, puede cambiar su color, demostrando también ser una herramienta útil en el diagnostico de enfermedades.

El color del aura influye en la forma en que las demás personas nos ven y su percepción acerca de nosotros mismos. Podemos, por medio de rituales con velas hacer terapias de luz, y cambiar a voluntad el color de nuestra aura, para hacernos más atractivos a los demás por ejemplo. Por estos métodos podremos informarte el color predominante de tu aura.

En espacio místico usamos el poder de las velas, para realizar meditaciones, rezos y oraciones y ayudarte a que puedas mejorar tu luz espiritual, proyectando un aura más limpia al ser purificada mediante el elemento del fuego en un rito sagrado.

Te invitamos a descubrir la mágica experiencia del misticismo, mediante el fuego vibrante y poderoso que se esconde tras la llama de una vela.

Ven a conquistar el mundo espiritual con nosotros

El Misticismo de los Aromas

El principio de todas las cosas es: “El Espacio”, el aire que respiramos es un componente natural esencial para el desarrollo de la vida en la tierra, sin él, nuestro planeta estaría muerto y no podrían existir las plantas, los animales, ni los seres humanos.

Entra en el primer aliento de vida al momento de nacer, y sale de nosotros al exhalar el ultimo respiro al morir. El aire esta presente en todos los espacios y hasta en el vacío mismo.

El aire es la principal fuente de energía vital. Respirar bien es la mejor garantía de salud, porque favorece la circulación y fortalece la vitalidad del cuerpo. Todo el metabolismo necesita de una buena oxigenación, por lo que es muy recomendable aprender a respirar adecuadamente.

El sentido del olfato es la llave que abre la puerta a una relajación mas efectiva. Los ejercicios adecuados de respiración, y siguiendo algunas técnicas de terapias usando aromas específicos podemos revitalizar cada célula del cuerpo y mejorar nuestra salud física, mental y espiritual.

La aromaterapia es una técnica muy usada en el pasado y muy presente en nuestros días. Los olores y sus efectos en la mente humana proporcionan estímulos muy relajantes. Algunas fragancias están asociadas a los sentimientos al igual que los colores, de una manera más sutil pero igual de importante.

Un aroma dice mucho de nuestra personalidad, y podemos inclusive recordar a alguien al percibir el olor de un perfume que este en el ambiente.

La mayoría de los aromas son característicos a algunas flores, árboles, frutos, hierbas, especias y semillas.

Los aceites esenciales se pueden usar con una dilución en agua caliente, para que así el vapor del agua mezclado con las esencias, se absorban por medio del aparato respiratorio.

Otra terapia es mediante la aplicación de aceites a través de la piel, utilizando una mezcla de aceites corporales, para disfrutar de los aromas e introducir los compuestos y propiedades que las plantas poseen. Es indispensable usar los aceites adecuados para no correr riesgos de efectos secundarios nocivos para la piel. Estos aceites penetran a través de los pequeños vasos capilares y son transportados a todo el organismo mediante el torrente sanguíneo.

El uso del incienso es una técnica ancestral, que fue usada desde la antigüedad en ceremonias religiosas. Se cree que posee poderes mágicos que atraen o repelen determinadas energías o espíritus. En realidad, los efectos que pudiera provocar el incienso se deben a los estímulos que tiene cada aroma en especial. Por ejemplo, el aroma del cedro es refrescante, así como el del eucalipto o los aromas cítricos, que además de refrescar desinfectan naturalmente una habitación donde hay, por ejemplo, algún enfermo.

Los perfumes son muy variados, los hay dulces, picantes, almizclados, cítricos, frescos, calmantes, estimulantes, refrescantes. En el mercado podemos encontrar muchos aromas, lo importante es saber reconocer los efectos que tiene cada uno para usar el mas adecuado a nuestras necesidades:

Incienso natural: revitalizante, despeja la  mente , clarificador , relajante ideal en la meditación, estabilizador emocional.

Ámbar: revitalizante en lo anímico, anti-estrés, estabiliza en general.

Jazmín: estimulante anímico, antidepresivo, unificador, mejora la meditación y aumenta el apetito sexual.

Sándalo: protección, sanación, para despertar las pasiones y las emociones, unifica y relaja, es anti-estrés.

Pino: es refrescante y revitalizante, despeja la psiquis.

Eucalipto: relajante, refrescante, clarifica y optimiza.

Violeta: suaviza, relaja, unifica y estabiliza anímicamente.

Lavanda: revitalizante, refrescante, ayuda al despeje psíquico y a la sensación de paz.

Rosa: atrae el amor, despierta el romance, sirve para aprender a amarse uno mismo y para atraer la amistad.

Jengibre: Para el poder y también relaja el espíritu.

Cedro: para la limpieza y la purificación, ayuda a la valentía.

Mirra: protección, espiritualidad.

Gardenia: para aliviar el dolor de un amor.

Coco: protección, purificación.

Canela: para atraer el dinero y el éxito, da energía al amor.

Los aromas son usados en muchas culturas desde tiempos remotos para la meditación y los rituales religiosos. En algunas civilizaciones se utilizan como ofrendas a los Dioses.

En el mundo de lo místico sus propiedades son numerosas, ya que podemos purificar el ambiente, aquietar la mente, profundizar y serenar la respiración, conseguir claridad mental y espiritual, nivelar los chakras, armonizar las energías y llevarlas al cuerpo.

En espacio Místico te ofrecemos herramientas con las que podrás experimentar el misticismo de los aromas, y aprovechar al máximo las bondades del aire fresco tanto para el cuerpo como para el alma.

 

En nuestras terapias enseñamos a que aprendas a respirar correctamente y poder llegar a una profunda relajación, con ejercicios lentos y coordinados. Así como también a usar aceites esenciales para la meditación, ayudando a la nivelación energética de los chakras.

La energía que vive en las flores, especies y maderas olorosas es un regalo de la naturaleza. Sus fragancias son un placer a todos nuestros sentidos, alegran el corazón y dan gozo al espíritu humano mientras alimentan nuestras almas.

Vive con nosotros la mágica experiencia de sentir el misticismo de los aromas.

El Misticismo de las Esencias

La finalidad de los rituales de purificación con agua es actualizar en un instante “aquel tiempo” en que tuvo lugar la creación; con una repetición simbólica del nacimiento de los mundos en el hombre nuevo. El Agua es de origen celestial y destino terrenal. Cae de lo alto para lavar la tierra y dar vida. El agua es el elemento más importante en la energía del planeta tierra. Actúa como receptor y transmisor a la vez. El agua da vida a todos los seres vivos.

Tan pronto sumergimos el cuerpo en agua o dejamos caer agua nosotros en la ducha, realizamos sin estar conscientes un sencillo ritual de renovación física. Para regenerar nuestro espíritu, es muy conveniente y favorable limpiarlo con un baño de agua pura y esencias especiales, para no solo conseguir la limpieza del cuerpo, sino también la del aura y la psiquis. Con esto conseguimos descargar las energías negativas del cuerpo, purificar el aura y liberar la mente. De esta forma el agua no solo limpia, sino que también sana.

Cuando el agua esta cargada con energía mística se convierte en agua bendita y sacra. Para lograr esto de una forma sencilla y al mismo tiempo muy efectiva es con el uso de las esencias. Se cree que el agua absorbe rápidamente y a la vez conserva las propiedades y competencias de otras entidades naturales. El agua es sagrada tal como es, pero cuando se le acondiciona con algunos cambios de energía se convierte aún mas poderosa.

Las esencias pueden ser usadas para diversas finalidades, entre las mas importantes están: la limpieza de nuestros cuerpos, la del hogar y la de las piedras y cristales.

En el caso de la purificación del cuerpo mediante baños con esencias, debemos tener en cuenta que el agua debe ser siempre cristalina y limpia. En un depósito pequeño con aproximadamente 2 Litros de agua, diluimos la que deseamos utilizar. Puesto que el agua y los aromas de las esencias forman una alianza natural, se logra una experiencia ultra sensorial que podrás descubrir en este ritual. Es recomendable practicar este proceso durante el baño matutino para sentir como las energías se equilibran y la mente se alivia descargándose de tensiones.

Algunos aromas de esencias que podemos mencionar para realizar estos baños con mayor frecuencia son: rosa, lavanda, mandarina y vainilla. Para lograr con mayor rapidez los efectos que necesitamos, podemos usar aceites o colonias, buscando el aroma que corresponda a las propiedades benéficas que deseamos obtener:

Relajantes: clavel, mandarina, manzanilla, mejorana, sándalo.
Equilibrantes: geranio, incienso, lavanda.
Estimulantes para el cuerpo: canela, eucalipto, menta, naranja, romero.
Antidepresivos: albahaca, clavel, incienso, jazmín, lavanda, limón.
Afrodisíacos: Jengibre, cedro, rosa, sándalo.
Estimulantes Mentales: eucalipto, menta, cilantro, pino, romero.

Las piedras y cristales en general pueden limpiarse también con esencias. Primero debemos dejarlas sumergidas 7 minutos en agua con sal marina y luego aplicamos unas gotas de esencia que les esparcimos con la yema de los dedos.

Para limpiar el hogar con esencias, sugerimos que lo mas idóneo es barrer primero la casa de adentro hacia afuera y de arriba hacia abajo, sacando todo el sucio y basura por la puerta principal de la casa. Luego de asear el piso con la escoba y el trapeador, que sean preferiblemente nuevos, se pasará en el piso el ultimo trapo mojado con el agua de las esencias.

Cada esencia tiene una identidad, un aroma y unas características propias.

En Espacio Místico, conocemos las formulas ideales según sean tus necesidades personales, al combinar las esencias para encontrar la mezcla perfecta que te ayudarán aprovechar al máximo sus beneficios mágicos, espirituales y terapéuticos.

Los aceites esenciales combinados, crean una nueva y maravillosa esencia mística que posee un perfil, aroma y propiedades características muy propias. Nuestras recetas otorgan efectos maximizados sobre el estado mental y corporal de quien las utilizan, proyectando inclusive sus efectos sobre el entorno en general.

Existen muchísimos aceites de esencias que se pueden usar en diferentes rituales para la prosperidad, la salud, y el éxito en general.

Vamos a purificar nuestro ser con aguas místicas

El Camino hacia el Despertar de la Conciencia

La vida es el camino hacia la realización del ser. El horizonte siempre se abre ante nosotros con propuestas de nuevas vías como alternativas de progreso. Nos empeñamos en perder el tiempo en acumular posesiones materiales olvidando lo espiritual, que no hará más que aumentar el peso sobre nuestras espaldas como una carga inútil. El ser humano camina sin rumbo, deambulando por la vida con la mirada pérdida y el espíritu sonámbulo. Las ideas no surgen y quedan estancadas creando inmadurez en las acciones. Como la inocencia de un niño que desconoce el peligro caminando en el borde del abismo, mientras que detrás del obelisco que se levanta frente de él, aguarda el caos devorador. Detrás de nuestra inconciencia está un lince mordiendo nuestra pierna, resultándonos molesto y considerándolo un obstáculo en nuestro avance, dejamos así de darnos cuenta que nos está advirtiendo del peligro. Como humanidad desconocemos el gran potencial que hay dentro de nosotros y no usamos las herramientas que tenemos al alcance para ayudarnos sino para destruirnos, allí es donde comprendemos que toda la humanidad esta fuera de sí.

Es solo cuando intentamos despertar a ese letargo mental, que podemos iniciar la gran aventura de vivir. Estar dispuestos a comenzar, a usar correctamente todos los instrumentos que tenemos a favor nuestro. La habilidad y la capacidad de emprender un viaje más organizado nos otorga mayor seguridad en cada paso. En ese momento la inocencia se supera, y al evolucionar la inactividad se transforma en dinamismo y se convierte en juventud. Es fácil caer en el engaño cuando la inexperiencia y la sabiduría están ausentes, siendo mas sencillo el uso de hábiles juegos de mano. El inicio de cualquier actividad estará siempre llena de magia, pero no será real ni autentica, sino tan solo simples juegos de prestidigitación.

La inocencia de cada ser está oculta a los demás, incluso ante nuestros propios ojos dejando lo más personal y propio escondido tras un velo. Solo cuando nos vestimos de espiritualidad y sensibilidad logramos hacer conexión con la fe y la gran filosofía oculta. Aún así debemos cubrirnos estos vestidos con el uso de la razón y los pensamientos profundos dirigidos a la búsqueda filosófica de lo divino, encaminados a las verdaderas ciencias. El equilibrio perfecto solo se logra cuando se complementan la fe y la ciencia, en ese punto de encuentro donde se cruza la búsqueda de lo divino y la búsqueda activa que genera la acción investigadora. Esta es la fe no ciega que solo podremos experimentar cuando se conquista la verdadera luz al descubrir la verdad de la existencia. La humanidad mientras esté dormida siempre estará sometida a una verdad nebulosa, parcial y relativa. El ser solo podrá acceder a los conocimientos superiores cuando haya cumplido los requisitos y superado las pruebas de la iniciación. Es un largo camino el que se debe recorrer si se quiere llegar a la luz de lo oculto, y será de gran importancia resolver el gran misterio de la vida: ¿Quiénes somos? ¿A dónde vamos? ¿De donde venimos?, y sobre todo será necesario comprender las dualidades a las que estamos sometidos en este mundo: como los principios activos y pasivos, masculino y femenino, luz y oscuridad, comprendiendo que la única forma de entender la dualidad es complementando sus extremos.

El dominio de lo material y lo terrenal está proporcionalmente vinculado a la inteligencia del ser, pero nunca debe abandonar lo espiritual. El éxito se puede lograr solo con la intervención decidida del hombre en el mundo material del poder, guiada por deseos puros libres de ambición y de egoísmo. Cuando la pureza y el poder quedan ensamblados complementándose mutuamente, se logrará como resultado ser parte de la gran realeza espiritual.

Solo cuando hemos logrado captar la energía espiritual que viene del cielo, aspirando a dominar las esferas más altas del pensamiento humano, podremos pretender entender el microcosmo aprendiendo a reconocer la luz astral. La fuerza y el poder tienen sus bases en el plano espiritual en el que debemos apoyarnos para mantener nuestros logros. Al haber alcanzado esta etapa en el proceso evolutivo, se habrá progresado considerablemente, tomando en cuenta que el camino hacia su realización será lenta y gradual en cada etapa del desarrollo. Solo una vez logrado el dominio perfecto de nosotros mismos podremos pensar en el poder de controlar el medio ambiente, sublimando así también los 4 elementos y todas las fuerzas naturales. Cada uno de nosotros debemos dominar primero la mente,  ya que esta tiene un poder despótico sobre su cuerpo y su entorno. Logrado esto, estaremos protegidos y seremos invulnerable a los flujos básicos de la naturaleza, con un equilibrio perfecto entre la razón y la intuición

En este mundo el culto a las tradiciones, el conocimiento e interpretación de las leyes espirituales y la fe, son fuertes pilares que sostienen el proceso de espiritualización pero que deben permanecer aunadas al buen uso de las facultades de la razón. Las fuerzas inferiores y oscuras huyen de esto y respetan la dignidad humana que reside en el que ha iniciado la búsqueda de la luz. En este punto habremos logrado envestirnos de un poder superior que absorbe y depende de las energías sagradas.

Sin duda la energía sagrada mas poderosa en nuestro mundo es el amor y es la primera gran experiencia que vivimos después de la infancia. A lo largo de nuestras vidas somos capaces de amar varias veces. Vivimos varias historias de amor hasta poder comprender como lograr mantener el mágico equilibrio, no egoísta, y ejercer el amor altruista sin dobles intenciones. Debemos escoger el camino correcto, sabiendo que la vía hacia la iluminación es mediante el despertar y que este sendero estará lleno de dificultades que solo se conquistan con esfuerzos y renuncia ante el deseo. El riesgo de la elección, es que en esta gran prueba que supone decidir, asumimos las responsabilidades de nuestras propias decisiones. Los engaños de las apariencias y los peligros de la seducción son las señales de que el camino que vamos a elegir es el equivocado. En cambio, dar sin querer nada a cambio, ser indiferentes a las fuerzas del mal, ser poseídos por el amor y poseerlo sin retenerlo, es el verdadero sentido de estar enamorados.

Debemos mantener y expandir las energías de las fuerzas superiores, para estar en condiciones de utilizar las fuerzas creativas de la mente y así llegar al triunfo de nuestras metas. Si hemos podido tomar las  decisiones acertadas en este camino, seremos capaces de llevar las riendas que nos conducen hacia la victoria. Es mediante el movimiento al andar que se construye el camino. Después del amor, la segunda gran prueba de la vida es la guerra, donde la violencia y la inclinación hacia la batalla son la segunda pasión que debemos controlar. La acción que se ejecuta tendrá consecuencias visibles en el mundo material, pero si nos conducimos con sabiduría podremos encontrar el camino justo.

La Justicia abre la vía del alma sobre el plano anímico, con energías activas y pasivas que suben a la mente. El mundo material es el campo de acción donde debemos actuar con Justicia y sobre el cual debemos ejercer el control. Cada acción debe ser equilibrada por una atracción del contrario. El equilibrio perfecto se haya en la indiferencia: este mundo estático nos sume en una no-acción que provoca la salida del ciclo de las reencarnaciones, ya que se ha alcanzado la perfección espiritual. Somos libres de escoger el camino del bien o del mal. Si escogemos la purificación que elimina el mal, podremos compensar nuestras acciones negativas con otras de carácter positivo. La Justicia siempre debe estar atemperada por la misericordia para alcanzar un crecimiento espiritual.

Como prolongación de la Justicia el camino hacia la espiritualidad se logra  haciendo la búsqueda de la verdad dentro de nosotros y no hacia el exterior. El camino de la salvación es individual, donde debemos encontrar nuestra luz interior puesta frente a nosotros mismos para guiarnos e iluminarnos. Solo aquellos que han alcanzado ver su luz propia son capaces de tomar decisiones apoyándose en la Justicia y estará en posición de dominar completamente las fuerzas negativas. Hay dentro de nosotros un mundo que desconocemos totalmente, por un lado hay un infierno de fantasmas y por otro hay posibilidades que nos llevarán al conocimiento y a la felicidad interior. Es nuestra labor descubrir esos mundos, diferenciarlos y discernirlos. La gran prueba es donde el corazón esta sometido a la razón en la soledad, para descubrir las verdades en una audiencia interior. Es entonces cuando habremos logrado el contacto con nuestra chispa divina, alcanzando este nivel de conciencia superior es cuando desarrollaremos muy bien el desapego, el silencio y el amor universal.

Hay una asombrosa rapidez con la que se puede cambiar la condición humana, en el océano caótico de la vida terrenal en el que cada quien vive según su suerte. El que hoy esta vivo mañana muere, el que hoy vive su fortuna mañana cae en la ruina, quien hoy esta alegre cae mañana en situaciones de desgracia. Continuamente todo cambia. En la acción de la búsqueda que emprendemos en nuestras vidas estamos sometidos al destino y la ley del karma, por esta razón es tan importante la prudencia como virtud en todas nuestras decisiones.

La Fuerza la posee quien tiene la voluntad y el dominio de las fuerzas negativas del mundo material como: la pasión, los instintos, la ambición, los vicios y la negatividad. Sabiendo controlar y dominar estas fuerzas podremos con gran inteligencia corregir las energías desviadas y usarlas para el bien. Los instintos no deben matarse sino sublimarse. Habiendo comprendido este misterio de la vida se logra la transformación, la renovación del verdadero yo. Gracias a la fortaleza espiritual podremos superar todos los obstáculos.

La vida estará siempre llena de grandes pruebas que hay que superar, y fuertes sacrificios que tendremos que asumir para poder avanzar en nuestro camino. Adoptar una actitud desinteresada y altruista dirigida siempre ayudar al prójimo, demuestran un gran crecimiento espiritual. Muchas veces esos sacrificios y pruebas nos conducen a situaciones incomodas o dolorosas, pero son superadas cuando se apela al amor verdadero mediante la renuncia.

La prueba mas difícil que hay que afrontar es la muerte, que es tan aleatoria como la suerte, dejando a todos los seres humanos en la misma condición frente a la vida. Somos seres mortales en un mundo material. Pero existe otro tipo de muerte que podemos experimentar estando vivos, al someternos a un intenso y fuerte proceso de transformación y purificación espiritual. No hablamos de una muerte física sino de una muerte psíquica, la cual resulta muy dolorosa porque estamos mentalmente conscientes del proceso que una vez que comienza no habrá manera de frenarlo. La vida y la renovación siempre se abren camino. No somos solo un cuerpo, porque el cuerpo físico muere mas no muere el cuerpo del alma. El resultado de los sacrificios voluntarios es la muerte y la vida nueva es el objetivo. Debemos morir para renacer, debemos renunciar para construir algo mejor. La muerte simboliza un gran cambio para un nuevo nacimiento.

Es así como la acción nos hace trascender y pasaremos a ser capaces de asimilar el conocimiento superior al servicio de los demás. En este proceso de transmutación logramos que las energías vitales obtengan un equilibrio mágico. Aquellos que podamos absorber el conocimiento que viene de lo alto y las vibraciones etéreas haciendo uso de la conciencia, la actividad y la razón, colocando todo esto al servicio del prójimo, podremos sin duda obrar milagros sin desgaste alguno. Seremos capaces de sanar y restablecer el equilibrio de la vida usando los dones que provienen de lo alto ya que se otorgan a cambio de nada. Esta es la medicina de los grandes sabios y la magia de los verdaderos taumaturgos. Es lo que llamamos “Alquimia Celestial” que solo la sabremos aplicar cuando comprendamos que como es arriba es abajo, y viceversa.

Es decir, como es en el macrocosmo es de igual forma en el microcosmo. El hombre tiene un cuerpo físico en un mundo material para tener la oportunidad de purificarse, elevarse y ascender al macrocosmo en su cuerpo espiritual. La incapacidad de evolucionar y el deterioro espiritual lo atan al mundo de la materia y le impiden avanzar en su proceso de desarrollo gracias a sus bajos instintos y el fuego de sus pasiones. Cada vicio al que nuestro cuerpo físico es sometido, solo nos ata a este mundo y sus calamidades. Las energías negativas creadas por sentimientos oscuros y turbios, se mueven en la oscuridad. Mientras nosotros tengamos un mal comportamiento estas energías del bajo astral se alimentan y crece el mal. La envidia, la lujuria, la avaricia, la soberbia, la ira, la pereza y la gula, son los pecados que van dando forma a la verdadera magia negra que nos impide crecer. Solo dominando los vicios y controlando las pasiones de este mundo material, podremos ascender y volver a formar parte del mundo espiritual al cual pertenecemos. Es gracias a la oscuridad, las tinieblas y las sombras, es que  podemos reconocer en la dirección antagónica en la que viene la luz. Los seres amenazadores, negativos y terribles nacen en estas tinieblas para acechar y perseguir a los que no han despertado.

Cuando ocurre una gran acción purificadora la energía etérea se expande y se genera un golpe de liberación. Las religiones del mundo buscan alejar al hombre del pecado y encaminarlo al bien para evitar así su propia destrucción física y espiritual. El autocontrol psicofísico es indispensable para la espiritualización del alma humana. Nuestra mente tiene un poder despótico sobre el cuerpo, si no queremos caer y tener que volver a comenzar tenemos que ser dueños y no esclavos de lo material. Nuestro cuerpo físico es el templo de nuestro cuerpo espiritual, es por ello que debemos cuidarlo y respetarlo asimilando que es la casa de Dios. Debemos llevar un ritmo de vida sano, con disciplina y autocontrol, queriendo y amando nuestro cuerpo sin divinizarlo. Es primero mediante el autorrespeto y el autoestima, que podremos demostrar luego respeto y amor a los demás.

La evolución del cuerpo es el aspecto positivo del mundo material y su comunicación con la belleza, la luz y el bien, para lograr estar en sintonía con la vida. Mediante el amor hacia la naturaleza y la comunicación que hacemos con ella nuestra parte física, psíquica y anímica se complementan, y podemos elevar nuestros pensamientos hacia el bien y el amor. De la misma forma que debemos respetar nuestros cuerpos, es indispensable respetar el equilibrio de la naturaleza ya que es la gran dispensadora de energía vital. En el mismo sentido que no alteremos el orden en la tierra, el cielo cuidará de nosotros. No cabe duda de que cada uno de nosotros tenemos una estrella que marca nuestro destino escrito en el universo, mientras vamos de la mano con nuestro ángel custodio. Los astros y los planetas poseen alma y espíritu al igual que el ser humano, y es mediante los sueños que el hombre puede viajar astralmente y conectarse con el universo. Las influencias astrales nos serán favorables si el bien, la belleza y el amor son conquistados por la sabiduría, y los regalos del cosmos nos serán entregados por las manos de la madre naturaleza.

Pero no siempre el Universo conspira a favor nuestro, el camino hacia el progreso suele ser peligroso, lleno de trampas y engaños. No podremos recorrer este sendero sin pasar por muchas pruebas, haciendo renuncias y sacrificios incontables. Nuestra mente juega un rol muy importante porque esta repleta de contenidos arrepentidos de nuestro pasado, de lo que no queremos saber o recordar y todo aquello que no puede emerger a la conciencia siendo arrastrado a lo mas profundo de la psiquis humana. Es recomendable ser valientes cuando el miedo se apodere de la mente y de todo lo que atente contra la legitimidad de los valores espirituales. Las metas no pueden ser alcanzadas sin la luz de la verdad, por lo que habrá que estar atentos de todo aquello que distorsiona y falsea lo evidente. No se puede perder el equilibrio psicofísico, ni el control sobre el cuerpo, porque los verdaderos peligros están encerrados en la propia mente: la exaltación, el delirio, las alucinaciones, la paranoia, las depresiones y la neurosis. Es preciso recordar siempre al pasar por esto, que después la oscuridad mas intensa llegará la luz.

Solo estando en la penumbra nos sentimos atraídos a la idea de buscar la luz verdadera y de revelar las cosas tal como son. Podremos distinguir lo verdadero de lo falso y encaminarnos de forma mas clara hacia la meta. A este punto seremos capaces de eliminar los dualismos y encontrar la sagrada comunión entre la mente y el espíritu, dando origen a lo que se conoce como el alma humana. La razón y los sentimientos se unen en un solo cuerpo por el amor, dejándonos inmersos en un circulo de virtudes. El aura estará limpia y llena de energía vital, desarrollándose cada vez mas. El amor, la felicidad interior y la alegría de vivir que proyectamos a los demás, serán energías que al transmitirlas regresarán a nosotros en forma de abundancia y prosperidad. La manifestación del esplendor divino se reflejará en todas las cosas. El fuego interior debe arder con calma y sin excesos, no se  apaga nunca, es la luz espiritual verdadera y el auténtico logro de la inteligencia y el discernimiento.

Luego de superar todas las pruebas del camino y haber logrado ver la luz podremos pasar a un mundo superior. Estaremos despiertos al momento que suenen las trompetas del Juicio Final si estamos vestidos de pureza, espiritualidad y un conocimiento filosofal logrando la plenitud del alma. Después de despertar seremos capaces de poseer un cuerpo nuevo que podrá leer el pensamiento de otros, con el don de curar enfermedades con su mente y con la imposición de sus manos. Viviremos fuera del tiempo y del espacio siendo capaz de trasladarnos espiritualmente en ellos. Seremos indiferentes a las pasiones del mundo. Estaremos compenetrados con las fuerzas superiores y los espíritus celestes. Cuando despertemos no habrá necesidad de fe porque seremos hombres de un conocimiento elevado y tendremos ojos nuevos.

Al llegar al final de este camino hacia el despertar de la conciencia nos hemos convertido en amos del mundo, porque conseguimos no depender de el, ni necesitarlo. El triunfo del hombre sobre la materia y su total posesión de ella, viviendo libremente entre el macrocosmo y el microcosmo. Al llegar a este punto final seremos maestros pero dejaremos que cada quien siga su camino sin interferir, a pesar de que todo se mueve a su voluntad, pero a la vez su voluntad es un “no deseo”. Habiendo alcanzado la meta, el reconocimiento y el éxito no dará marcha atrás.

Iniciemos juntos este camino hacia el despertar de la conciencia

Seamos grandes!