El Aire y La Meditación

Beneficios de este Elemento

El aire representa un papel fundamental en la respiración y en ella se apoya todo organismo para mantenerse con vida. Todo proceso de meditación y sanación tienes sus bases en la respiración.

Respirar es algo que tu cuerpo sabe hacer para asegurar tu supervivencia básica. En este mismo momento, mientras lees estas palabras, tu cuerpo está respirando sin que lo pienses. Esta respiración automática te permite sobrevivir, pero cuando la bloqueas o limitas a través del hábito, se restringe y distorsiona, limitándose. La mayoría de la gente no es consciente de que respira mal y de las consecuencias negativas de restringir este proceso vital fundamental. El estrés y la ansiedad generan una respiración más superficial que perjudica nuestro organismo.

Beneficios de Meditar con El Aire

A través del tiempo y las culturas, el proceso de la respiración siempre fue considerado inseparable de la salud y el espíritu.

El proceso de la respiración es una gran metáfora del modo en que enfocas, vives y reaccionas ante los cambios. ¿Cómo es tu respiración?

Los canales por los que el aire entrará y actuará son la nariz y la boca, y se siente al respirar la expansión del cuerpo en el pecho o el abdomen.

La respiración afecta a los sistemas respiratorio, cardiovascular, neurológico, gastrointestinal, muscular y psíquico; y también tiene un efecto general sobre el sueño, la memoria, el nivel de energía y la concentración entre otros. Mediante el perfeccionamiento y la mejora de calidad de tu respiración puedes sentir una impacto positivo en todos los aspectos de tu ser.

¿De qué sirve Meditar Aire?

Al concentrarte en la respiración, cuando meditas, aprendes a sentirte cómodo. Sintonizar con ella te lleva directamente al aquí y ahora.

La manera de meditar más fácil y eficaz es comenzar a practicar la atención plena, consiste sencillamente en concentrar tu atención en la respiración y ver qué sucede mientras intentas mantener los pensamientos ahí, y en conectar deliberadamente con las sensaciones que provienen de ella. 

Meditar en el Aire, que entra en nuestro cuerpo por el proceso de respiración, representa un papel que va más allá de un ejercicio vital que hacemos de forma automática, sino que se hace fundamental en todo proceso de meditación para la sanación del cuerpo, la mente y el alma.

Alertas al Meditar con Aire

La concentración del humo puede ser muy perjudicial para la salud.

Siempre hemos de proponer no usar inciensos, sahumerios o afines en sitios cerrados.

Usa el incienso para perfumar y preparar de lugar antes de meditar y comienza cuando no haya humo en el aire.

Debes retirarte cuando estén fumando cualquier tipo de tabaco o cigarro, porque afectará la salud de tus pulmones.

En general, todas las meditaciones deben realizarse en un ambiente con aire limpio y fresco.

La manera más fácil y eficaz de comenzar a practicar la meditación en el elemento aire, consiste sencillamente en concentrar tu atención en la respiración y ver qué sucede mientras intentas mantenerla ahí, en conectar deliberadamente con las sensaciones que provienen de ella. 

Pero es necesario que te aproximes con amabilidad e interés, que la atención se pose en la respiración como lo hace una hoja sobre la superficie de un estanque, y permanecer en contacto con ella durante cada inspiración, exhalación y cada pausa, con su ascenso y su descenso, en todos y cada uno de sus movimientos

No se trata de pensar en la respiración ni en sus sensaciones, sino tan sólo de sentirla, de entregarte por completo a las sensaciones de la respiración, instante, tras instante, tras instante. Y del mismo modo que hacemos con otras prácticas, vuelves una y otra vez a la respiración, amablemente, cada vez que tu mente se desvíe.

Cuando te entregas de ese modo a la respiración y  diriges la atención instante tras instante tan solo en el aire, la sensación de ser un observador atento a cómo respira acaba disolviéndose en la respiración, y pasas a ser el aire mismo viajando en ti.

No necesitamos controlar el aire en nuestra respiración. Solo sentirla tal como es.

Cada elemento tiene su significado y su función, sin ellos no estaríamos completos, no seríamos y para tener plena conciencia de nosotros es bueno que aprendamos para meditar correctamente, cómo afecta cada uno a nuestro cuerpo y mente.

Meditar con La Naturaleza es sentirla y protegerla dentro y fuera de ti.

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